La ensalada de lechuga y manzana es una de esas combinaciones que dejan un sabor de boca indescriptible. La manzana es un ingrediente especialmente beneficioso para las dietas, una de esas frutas repletas de sabor y de vitaminas con mucho encanto. Destinada a convertirse en un postre de excepción, gracias a esta ensalada descubriremos otra forma de servirla. La lechuga es un clásico de las ensaladas que día tras día se reinventa buscando nuevos ingredientes que la hagan destacar. Un alimento con mucha agua que necesita desesperadamente una buena compañera capaz de darle ese dulzor y alegría que le hará brillar, toma nota de una ensalada saludable un poco diferente.

Receta de ensalada de lechuga y manzana

Ingredientes:

 

  • Lechuga
  • 1 manzana verde
  • 4 cucharadas de queso parmesano rallado
  • 2 cucharadas de nueces
  • Aceite de oliva
  • Zumo de 1 limón
  • Pimienta

 

Receta de ensalada de lechuga y manzana

  1. Empezamos la ensalada con uno de los ingredientes protagonistas, la lechuga. La vamos a lavar bien, hay personas que la sumergen en un poco de agua con vinagre para eliminar posibles impurezas. Como es un ingrediente especial, lo trataremos con el máximo cuidado. Ponemos también unos canónigos o rúcula para darle un poco de color al plato.
  2. Le llega el turno a la manzana. En este caso hemos optado por una manzana verde, aunque se puede poner cualquier tipo, queda especialmente bien con variedades de manzana que sean especialmente crujientes, como la Fuji. El punto de acidez o textura es el que marca el desenlace de esta receta.
  3. Pelamos y cortamos la manzana en rodajas. Las ponemos directamente en un bol. Para darle un poco de alegría a esta ensalada le pondremos un poco de parmesano rallado, este tipo de queso combina muy bien con todo tipo de manzanas, es el toque salado y seco que necesita esta receta. Podemos poner un estilo similar de queso, siempre y cuando lo agregamos rallado, será más fácil de mezclar.
  4. Incorporamos las nueces picadas, los frutos secos son imprescindibles en cualquier ensalada, le dará el toque crujiente, pero también una buena dosis de ácidos grasos, muy necesarios para nuestro cuerpo.
  5. Añadimos la lechuga troceada con algunos ingredientes de hoja verde, le dará más vida a nuestra presentación.
  6. La parte final de cualquier ensalada es el aliño. En este caso, le ponemos el aceite de oliva, un poco de sal y el zumo de un limón. Podemos ponerle vinagre en lugar de limón, pero siempre quedará más suave.
  7. Servimos directamente y aliñamos, tendremos lista una ensalada muy fresca y ligera, ideal para el verano.