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Bótox: por qué ponértelo en la peluquería no es una buena idea

La Sociedad Española de Medicina Estética ha emitido un comunicado alertando sobre el intrusismo en este sector, que “pone en grave peligro la salud de los pacientes”. Hablamos de por qué no debes ponerte bótox en la peluquería. Te damos las claves para huir de los estafadores.

La semana pasada la SEME lanzó un comunicado que muchos periodistas especializados en belleza y salud llevábamos tiempo esperando. La Sociedad Española de medicina Estética alertaba sobre la proliferación de casos de intrusismo en concreto en el campo de los tratamientos estéticos de la medicina estética, que cada vez más se ejerce por personas no cualificadas. “Cualquier tratamiento médico estético debe ser pautado y puesto en práctica por un médico estético, que es aquel que no sólo cuenta con la carrera de medicina, también con un máster en la materia”, aseguran desde la SEME.

Sin embargo la realidad es bien distinta. Hoy en España la medicina estética se ejerce también por parte de esteticistas e incluso peluqueros. Según datos de la SEME en España un 30% de los casos de intrusismo se producen en centros estéticos sin licencia, un 16% en peluquerías y un 14% en casas privadas de esteticistas autónomos.

¿CÓMO ELEGIR BIEN?

Según la doctora Mercedes Campoy, responsable de Intrusismo de la SEME, antes de someterse a cualquier tratamiento estético (incluido el láser depilatorio, inyecciones de cualquier sustancia, radiofrecuencia….) los pacientes deben informarse acerca de los estudios del facultativo en cuestión. “Cualquier médico estético debe contar con la carrera de medicina, estar inscrito en el Colegio de Médicos de su comunidad Autónoma y tener un máster de especialización en Medicina Estética”, explica. Y prosigue, “el facultativo debe mantener a la vista de los pacientes tanto su título de médico como su título de especialidad en Medicina Estética”, concluye.

Además, antes de someterse a cualquier tratamiento estético el paciente debe ser informado de los beneficios, riesgos y alternativas a éste y esta información debe estar recogida por escrito en el llamado documento de Consentimiento Informado, que el paciente debe leer y firmar siempre”, explica la doctora Campoy.

EL TENEBROSO ASUNTO DE LAS FALSIFICACIONES

Al instrusismo se suma otro fraude no menos peligroso: cada día llegan a España cientos de dispositivos (radiofrecuencia, láseres, tecnologías nuevas) falsos que algunos centros de belleza no dudan en ofrecer a sus clientas -a pesar de que sus precios ya hacen sospechar- vestidos con sugerentes eslóganes. Pero ojo, muchos no sólo no aportan ninguno de los beneficios que proclaman sino que resultan muy peligrosos para la salud. Es el caso delfamoso Ultherapy, que según Paz Torralba, una de las primeras en ofrecerlo en nuestro país en su centro The Beauty Concept, es uno de los más falsificados. “Yo misma he tenido visitas de supuestos comerciales de la casa que en realidad son estafadores”, nos explicó en una rueda de prensa que concedió con motivo de la llegada a España de esta tecnología que causa furor en Latinoamérica.

Según Torralba diferenciar entre el real y la falsificación no es difícil para un especialista. “Para empezar el precio ya debería hacernos dudar, suelen ser considerablemente más baratos, pero es que además los aparatos siempre carecen de algún componente importante. En el caso de las falsificaciones de Ultherapy, éstas no suelen incorporar el ecógrafo (esencial para definir la precisión y seguridad de la tecnología)”, explica la responsable de The Beauty Concept. Hay varias maneras de cerciorarse de que el dispositivo en cuestión es legal: por un lado el aparato en cuestión debe por normativa incorporar un certificado de autenticidad que tiene que encontrarse de forma visible en su superficie. Además, el paciente puede consultar en la web oficial de la firma/laboratorio responsable de dicha tecnología si el centro está efectivamente certificado.

ESPECIAL CUIDADO CON LOS INYECTABLES

Según la doctora Campoy las inyecciones de ácido hialurónico, o toxina botulínica, la implantación de hilos tensores o el tratamiento de manchas y tatuajes son tratamientos muy dados a ser realizados por no profesionales. La especialista aconseja

En el caso de los inyectables, según Paz Torralba, antes de someter a un paciente a cualquiera de ellos es obligatorio que el profesional enseñe al paciente el distintivo que cada vial lleva incorporado y que indica el número de registro sanitario del producto en cuestión. Si el paciente lo exigiera y el presunto facultativo no se lo facilitara ésta sería otra conducta indicativa del más que probable fraude.

La Sociedad Española de Medicina Estética hace un llamamiento a todos los usuarios de la Medicina Estética para que denuncien a las Consejerías de Sanidad o a las autoridades cualquier caso de intrusismo detectado.

FUENTE: https://www.telva.com/belleza/2019/06/16/5d035f5701a2f18a668b45de.html

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